Las bombas de pene, también llamadas dispositivos de erección por vacío, son un tratamiento no farmacológico, seguro y eficaz para la disfunción eréctil. Funcionan creando vacío alrededor del pene para atraer sangre y lograr una erección, y son una buena opción para quienes no pueden o no quieren tomar medicamentos. Conviene conocer cómo son, cómo actúan y qué precauciones tener.
Bombas de pene para la disfunción eréctil
Las bombas de pene o dispositivos de vacío son un tratamiento no farmacológico, seguro y eficaz para la DE, útil cuando los medicamentos no convienen.
¿Qué es una bomba de pene y cómo funciona?
Una bomba de pene consta de tres partes: un tubo de plástico que se coloca sobre el pene, una bomba (manual o eléctrica) que extrae el aire del tubo, y un anillo de tensión o constricción. Al bombear, se crea vacío dentro del tubo, lo que atrae sangre hacia el pene y produce una erección. A continuación se desliza el anillo a la base del pene para retener la sangre y mantener la erección durante el tiempo necesario. Por eso también se conocen como dispositivos de constricción al vacío o dispositivos de erección por vacío (DEV).
¿Son eficaces?
Las bombas de vacío son eficaces para muchos hombres y consiguen una erección utilizable para la relación sexual. Producen además un aumento temporal de la longitud y la circunferencia durante el uso. Son una opción especialmente útil cuando los medicamentos para la DE provocan efectos secundarios o están contraindicados, por ejemplo en quienes no pueden tomar inhibidores de la PDE5. Pueden usarse solas o combinadas con otros tratamientos, según indique el médico. Para una guía práctica de uso, mira cómo utilizar los dispositivos de vacío.
Seguridad: la importancia del limitador de vacío
La seguridad depende mucho del dispositivo. Es fundamental elegir una bomba con limitador de vacío, que evita una succión excesiva capaz de dañar los tejidos. Hay que tener precaución con las bombas que se venden en internet o en revistas sin garantías: no todas son seguras ni eficaces. Las personas con ciertas afecciones —por ejemplo, trastornos de la coagulación o que toman anticoagulantes— deben consultar antes con el médico, ya que existen riesgos potenciales. Como tratamiento no invasivo, la bomba es una alternativa razonable dentro del abanico que describe el tratamiento terapéutico de la DE.
¿Para quién es una buena opción?
Las bombas de pene encajan bien con hombres que prefieren evitar la medicación, que no toleran los fármacos o que buscan una solución mecánica y reutilizable. No abordan la causa subyacente de la DE, por lo que entender el origen sigue siendo importante, como recuerda el artículo sobre las causas. Un médico puede ayudarte a decidir si es la mejor opción en tu caso y a elegir un dispositivo seguro.
Ventajas y desventajas a tener en cuenta
Como cualquier tratamiento, las bombas de pene tienen pros y contras. A su favor: no implican medicación ni sus efectos secundarios, son reutilizables y resultan útiles cuando los fármacos están contraindicados. En contra: requieren cierta preparación antes de la relación, la erección obtenida puede notarse algo distinta (más fría o pivotante en la base por el anillo), y exigen aprender a usarlas bien. Para muchos hombres, esa curva de aprendizaje se supera en pocas sesiones. No abordan la causa de la DE, así que conviene combinarlas con el estudio del origen del problema; y si la preocupación se extiende a la fertilidad, ese es un terreno distinto que trata el artículo sobre el recuento bajo de espermatozoides.
Para conocer todas las opciones de tratamiento, vuelve a nuestro dosier sobre la disfunción eréctil y el Viagra.